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Virtualidad y dispositivos móviles: nuevas posibilidades expositivas
Los nuevos espacios expositivos virtuales amplían las posibilidades de comisarios y artistas para crear muestras sin las limitaciones habituales del circuito artístico físico. La Web se presenta como una gran plataforma donde la virtualidad nos permite crear nuevos espacios en los que llevar a cabo proyectos de comisariado, por supuesto las limitaciones no faltan, pero se diferencian de las que encontramos en la realidad física de los espacios expositivos convencionales. Las obras no se apreciarán de la misma forma y no todas tienen cabida, tampoco se disfrutan igual pero tanto artistas como comisarios encuentran en la red nuevas posibilidades para mostrar sus proyectos. Y como no, con los dispositivos móviles podemos acceder a estas nuevas galerías y museos cuando queramos y desde el lugar donde estemos en ese preciso instante.
La artista Chiara Passa ha sabido aprovechar esta circunstancia para crear The Widget Art Gallery, una «nano virtual gallery-room» creada para IPhone, iPod Touch e iPad donde se lleva a cabo mensualmente una exposición individual de arte digital. Se creó hace tan sólo unos meses y parece que, hasta el momento, los gif animados son los protagonistas de las instalaciones que han ocupado este espacio virtual expositivo creado específicamente para los dispositivos móviles de Apple.
Estas nuevas galerías virtuales irán evolucionando, posiblemente a la velocidad a la que esta tecnología nos está acostumbrando, para dar lugar a espacios mucho más flexibles, dinámicos y disfrutables donde poder exponer, difundir y aprender desde nustro propio terminal.
Personalmente me gusta mucho más darme una vuelta por una sala de exposiciones física donde ver, escuchar o leer las obras, donde resistir las ganas de acercarme más, hasta casi tocar la obra o donde interactuar de una forma más directa. Pero en las exposiciones virtuales, como usuarios, podremos entrar cuando queramos, compartirlas y acceder a la creación de una forma diferente y como creadores, podemos exponer y difundir nuestros propios proyectos. Nadie dice que haya que dejar de ver exposiciones o que no debamos seguir enviando propuestas a galerías o instituciones, podemos disfrutar de las ventajas de la virtualidad sin desmerecer lo real y viceversa.
buscando lo específico
Mobile Art Lab se creó en el año 2008 en Japón con la buena intención de ser un laboratorio para crear y difundir contenidos y enfoques visuales adecuados a las características y posibilidades que esta herramienta nos proporciona. Contenidos específicos y artísticos que lleven implícitos ciertos valores educativos eran los principales objetivos de este Lab que llevó a cabo tres proyectos propios además de difundir algunos más.
Crear métodos visuales de producción de contenidos específicos para el móvil es una necesidad natural que debía surgir tras utilizar durante años contenidos que mayoritariamente eran creados para Internet y que se adaptaban a los usos y formatos móviles pero de los que no siempre se podía disfrutar de la misma manera que en la pantalla de un ordenador.
Dos de los proyectos que se llevaron a cabo y se promovieron desde el Mobile Art Lab fueron creados ambos en el 2010 y a partir de app para utilizar en iPhone:
iButterfly es una aplicación que utiliza la Realidad Aumentada (AR), el acelerómetro y las funciones de GPS del móvil y se trata de un juego social (social game) que consiste en capturar diferentes tipos de mariposas creadas con AR, las cuales van acompañadas de información y diferentes contenidos, además de proporcionar una especie de cupones descuento que se consiguen capturando todas estas mariposas virtuales que cubren el cielo de Japón. La captura, gracias al sensor de movimiento que llevan incorporados los teléfonos móviles, se realiza a través de un gesto físico, un movimiento de nuestro brazo que atrapa la mariposa con el móvil, que en este caso sustituye a nuestra mano. Imposible no pensar en las extensiones del cuerpo de las que hablaba McLuhan.
PhoneBook, otro de los proyectos creados desde este Lab, es un interesante híbrido compuesto por un libro (más exactamente un cuento infantil) y por una aplicación de contenido audiovisual. Como resultado de esta mezcla entre lo analógico y lo digital surge PhoneBook, creado para que los padres e hijos interactúen juntos con la aplicación y compartan el tiempo y el uso del móvil. Este último concepto me interesa especialmente ya que no es común encontrar aplicaciones creadas para que dos o más personas compartan una misma pantalla de móvil, lo cual tiene su lógica debido al reducido tamaño de éstas, pero que resulta muy apropiado en este caso al tratarse de una aplicación pensada para ser compartida por padres e hijos.
por un poco de privacidad
Un tema que en Blog Mobile Art nos interesa especialmente, desde el comienzo, es la falta de privacidad (y por qué no, la molestia que supone para los que nos rodean) que se deriva de la comunicación móvil y de los cambios que está generando en nuestro comportamiento, en la manera de comunicarnos y en el propio espacio público, a raíz de nuestra interacción con los medios.
Varias veces hemos tratado este tema, por ejemplo cuando comentamos la obra Il Telefonino (2001) de Antoni Muntadas o la performance que Nick Rodrigues llevó a cabo con su Portable Cellular Phone Booth (2001). Ambas obras fueron muy tempranas si a Mobile Art nos referimos, de hecho, los cambios conceptuales entre lo público y lo privado fue un tema que despertaba mucho interés durante los primeros años de uso de los teléfonos móviles.
Realmente parece algo complicado buscar fórmulas eficaces para poder preservar nuestra intimidad cuando hablamos por la calle. La inmediatez y la movilidad, esas características tan propias de este medio, hacen que nuestro comportamiento, cuando hablamos por teléfono, varíe significativamente respecto al pasado.
Posiblemente la educación sea el único camino para llegar a un comportamiento menos egoísta y quizás un buen ejercicio, para reflexionar sobre ello y educarnos, sería ver algunos de los proyectos que abordan este tema. Diseñadores, artistas, ingenieros y desarrolladores, durante los últimos años, han creado objetos que ponen de relieve como sacrificamos nuestra intimidad al comunicarnos con el móvil en los espacios públicos y que además podrían ayudarnos, por lo menos, a reflexionar sobre ello. En muchos casos, el concepto es la excusa que les permite experimentar con nuevas formas de expresión y en la mayoría de ellos el humor juega un papel importante, de la misma forma que sucedía con la obra de Rodrigues.
James Auger Y Jimmy Loizeau han realizado este artilugio, inspirado en la estética cyborg, llamado The isophone (2003) que nos permite hablar tranquilamente y que nos aísla totalmente del entorno para evitar cualquier distracción, eso si, debemos estar en el agua.
Robert Stadler en el año 2007 llevo a cabo diseñó esta «cabina colgante» llamada The Pentaphone Isolation cubierta de madera y reforzada con materiales aislantes al interior.
Unos estudiantes del Copenhagen Institute of Interaction Design han llevado a cabo el pasado año todo un experimento en el que convierten antiguos secadores de pelo en cabinas de teléfono móvil.
Simon Brewster es el creador del Office Collar diseñado para poder aislarnos acústica, visual y espacialmente mientras hablamos por el móvil
The Mobile Phone Scarf es la solución para poder escribir SMSs en lugares públicos, una creación que pertenece a una serie llamada Private Public y llevada a cabo en el Interaction Design del Royal College of Art de Londres. Esta serie principalmente pretende remarcar nuestro comportamiento al usar la tecnología y más específicamente cómo prescindimos de nuestra privacidad a cambio de la comunicación.
Creatividad, ingenio, humor, reflexión, comodidad, estética, experimentación…. se puede pedir más?
iPhongrafía, iPhoneography o iPhonografía, llámalo como quieras…
Buscar el sentido artístico a las aplicaciones y los recursos que ofrece el iPhone en la producción fotográfica es exactamente lo que hacen los iPhonógrafos. Puede sonar un poco forzado, pero la realidad es que se trata de una nueva comunidad que ha surgido espontáneamente como consecuencia de las aplicaciones lanzadas por Apple para sus móviles, y digo comunidad porque se comunican, comparten información e impresiones y exponen juntos. Muchos de ellos son fotógrafos profesionales que han encontrado en el iPhone una herramienta de gran sencillez técnica pero que les permite un tipo de creación diferente. Uno de sus atractivos ha sido la posibilidad que ofrece de hacer la foto, editarla y compartirla/publicarla desde el mismo terminal, y aunque en la actualidad no es el único móvil que nos ofrece todo en uno, sigue siendo el más popular y deseado del mercado, a pesar que la cámara en sus comienzos era la protagonista de las quejas de los usuarios. Con las siguientes ediciones del terminal y el rápido desarrollo de aplicaciones y de recursos de producción fotográfica, la situación ha cambiado totalmente.
La sencillez técnica, la portabilidad, las apps y recursos técnicos y los resultados que ofrece son algunos de los motivos por los que muchos fotógrafos profesionales utilizan esta herramienta para crear sus fotografías. Lo paradójico es que, de alguna manera, volvían a sentirse algo amateurs y a recuperar el trabajo de calle al declararse iPhonógrafos, pero lo han hecho tan bien que la iPhonografía se está profesionalizando …
Es una herramienta con muchas posibilidades, eso nos va quedando claro, pero no hace milagros, el que vale, vale…
Algunos de los primeros de los que tuve noticia fueron David de Haro y Pere Cortacans y con los trabajos de los dos conté para la exposición Mobile Art. Experiencias Móviles. Después he ido descubriendo otros proyectos interesantes que han surgido en relación a la creación fotográfica con iPhone como el de Jordi V. Pou quién comisarió en La Panera de Lleida la exposición iPhoneografía el pasado año, donde 6 fotógrafos, incluido él mismo, subían a Flickr una foto al día, la cual se mostraba en el centro de documentación. Formaron parte de este proyecto, además del comisario Jordi V. Pou, Alexander Kesselaar, el suizo Dominique Jost, Koichi Mitsui, Sion Fullana, un catalán afincado en Nueva York que fue uno de los pioneros, y la fotógrafa Valerie Ardini.
La publicación de estas fotografías, perdón… iPhongrafías, generalmente se hace en la red a través de redes sociales entre las que destaca Flickr, donde todos ellos muestran día a día los retratos que realizan de sus ciudades, de su entorno o de todo lo que les rodea. Ahora muchos también usan apps como Instagram y otras muchas que seguirán surgiendo…. Como por ejemplo la que ha creado el grupo EyeEm, un colectivo con base en Berlín que empezó creando concursos y exposiciones de fotografía realizadas con móvil y han construido toda una comunidad de fotógrafos. Además recientemente han creado una aplicación para compartir las fotos (disponible también para Android).
Una tipo de creación individual y colectivo que destaca por su capacidad de socialización digital y una herramienta que rompe con los paradigmas tradicionales del ámbito de la fotografía y que contribuye en gran medida a que se vincule el móvil a la creación contemporánea, con el riesgo de que se tienda a pensar solamente en su capacidad como herramienta de creación y registro audiovisual. Pero para eso estamos en Blog Mobile Art…. para dar cuenta de otros muchos proyectos, obras y eventos en los que el teléfono móvil es utilizado por parte de los creadores actuales como plataforma interactiva, como concepto sobre el que reflexionar o como herramienta social o artivista.
Space Vandals, Realidad Aumentada con un punto «gamberro»
Sucedió hace unos meses, más exactamente durante el pasado mes de marzo, sucedió en Bilbao en el marco del Festival B Awards, sucedió lo que tenía que suceder….. que la Realidad Aumentada ya está aquí, entre nosotros, y el colectivo Space Vandals invitó a los asistentes al festival a interactuar con el entorno de una forma diferente, aún original y a través de sus propios móviles.
Algunas de las actividades programadas por el festival se realizaron en la Alhóndiga, antiguo almacén de vino que en la actualidad acoge un Centro Cultural, y también parte del happening tecnológico creado por este colectivo de creación e investigación, pero se pudo disfrutar también de esta exposición virtual en el exterior del museo Guggenheim Bilbao, en San Mamés y en la plaza del Teatro Arriaga.
Space Vandals creó una capa de Layar llamada Taking Over Bilbao que permitía fusionar la información virtual con los espacios físicos de la ciudad. El funcionamiento era sencillo y estaba explicado a través de carteles que se colocaron en los lugares por los que se extendía la actividad y en los que se encontraban las instrucciones necesarias para poder disfrutar de las experiencias que el colectivo proponía.
Las experiencias propuestas eran cuatro:
Desing needs you: «La NASA estima que en nuestra galaxia puede haber hasta 20 millones de planetas Tierra».
Football Religion: «El fútbol es la nueva religion de las masas y San Mamés su catedral».
Space Vandals: «La expresión de la calle llega al museo. Somos vándalos del espacio».
The B side: «Logo B Awards donde se ubicará un módulo de la exposición del festival».
Las obras se podían visionar utilizando la cámara de nuestro móvil 3G que podía ser Android, iPhone o Symbian y en los que previamente había que descargarse la app gratuita de Layar y después seleccionar la capa diseñada por Space Vandals llamada Talking Over Bilbao.
Durante los últimos años se han llevado a cabo diferentes acciones artísticas vinculadas ala Realidad Aumentada y en este espacio hemos dado cuenta de algunas de ellas, y es que son aún muchas las preguntas que rondan en estos creadores cuando nos plantean experiencias como la que hoy hemos comentado. El avance imparable y extremadamente rápido en el desarrollo tecnológico, y más concretamente en la tecnología de comunicación inalámbrica, a menudo no nos permite pararnos a reflexionar sobre como influye en nuestra vida y este tipo de proyectos nos permite un acercamiento abierto a esta tecnología y no sólo nos invitan a su disfrute sino que se convierten en preguntas y temas sobre los que podemos reflexionar. Los Space Vandals, a través de este happening virtual, nos trasladan cuestiones tales como, ¿de qué manera este tipo de tecnologías podrían ayudarnos a mejorar nuestra vida en la urbe? o ¿cómo responderá el espacio urbano a estas transformaciones?
El espacio virtual es de todos, por ahora…… disfrutemoslo!





























